01 — Cómo surge el proyecto
En mi experiencia trabajando como diseñadora industrial en tiendas donde fabricaban muebles, me di cuenta del valor para las personas cuando les realizaba su diseño en 3D para que pudieran visualizar cómo se vería su futura cocina.
02 — Problema
El problema que detecté es que, para cotizar los proyectos, yo como diseñadora tenía que hacer planimetrías, modelado 3D y luego un renderizado para que el posible cliente pudiera ver cómo se vería su proyecto. El problema era claro: el tiempo que esto podía tardar para nosotros como empresa, y que quizá el cliente iría a otro lado buscando otras cotizaciones, con nuestro trabajo de 3D ya entregado.
03 — Propuesta
Si bien el proceso de diseño es muy importante, y lo digo como diseñadora, me parece que era muy importante ese primer contacto con un cliente, donde la empresa pudiera mostrar de manera rápida, dinámica y muy personalizable su experiencia como futuro comprador.
Por lo que comencé a idear, durante un tiempo, una forma de que pudieran interactuar de manera entretenida con lo que esperarían de un proyecto. De esta manera, y así surge "¿Cómo se ve mi cocina?".
Antes de cerrar la propuesta, la validé con el propio equipo de ventas y con clientes que ya habían pasado por un proceso de cotización: les mostré bocetos de cómo sería elegir materiales de forma interactiva, y confirmé que el mayor freno no era la calidad del diseño final, sino no poder decidir rápido. Con eso definí los flujos clave: selección de color y textura, vista previa en distintos momentos del día, y la posibilidad de que cada empresa suba sus propios materiales.
MVP
De ese proceso nace un MVP: resolver primero lo esencial, elegir colores de muebles en un visor dinámico.
Wireframing
Antes de sumar cualquier otra funcionalidad, este wireframe de media fidelidad me sirvió para definir esa estructura base: el visor a la izquierda y las opciones de selección a la derecha.
Arquitectura de información
Con esos flujos claros, mapeé la arquitectura de información antes de dibujar cualquier pantalla: qué puede hacer el usuario en el visor interactivo, qué se ajusta desde los settings, cómo se crea una textura nueva y qué incluye la exportación final.
Resultado
Con el MVP validado, empezamos a sumar funcionalidades: iluminación dinámica, texturas propias y más. Así se ve la plataforma hoy.
De esta manera, las empresas podrán diferenciarse y captar la atención de sus futuros clientes de una manera más dinámica. En las primeras pruebas, el mayor cambio no fue solo la reducción del tiempo de cotización, sino que los clientes tomaban una decisión con más seguridad al poder ver y personalizar su proyecto antes de comprometerse. Con mucho orgullo, este proyecto nació de un problema que viví de primera mano.